LAVADO

PROCESAMIENTO DEL CAFÉ

El Proceso de Lavado es el arte de la precisión, donde la claridad y el brillo son los protagonistas. En este meticuloso método, las cerezas de café se despulpan, se fermentan completamente y se lavan para eliminar el mucílago pegajoso, permitiendo que las cualidades intrínsecas del grano resalten. Despojado de influencias externas, el resultado es una taza fresca y limpia con una acidez vibrante, un dulzor refinado y una auténtica expresión de su terroir. Es el proceso predilecto para quienes buscan pureza en cada sorbo.

  • Acidez fresca y vibrante
  • Dulzura refinada
  • Sabores bien definidos
  • Cuerpo ligero a medio

En general, un café lavado es elegante, estructurado y preciso, perfecto para quienes aprecian la claridad y la complejidad en cada sorbo.

La historia de la cosecha

Un viaje marcado por la paciencia, la pasión y el ritmo de la naturaleza, donde cada sorbo lleva la historia de su comienzo.

Cosecha

Objetivo: Seleccionar únicamente cerezas maduras para lograr una calidad constante.

  • Las cerezas se recogen a mano para garantizar que solo se procese la fruta más madura y dulce.
  • La recolección selectiva evita que las cerezas verdes (ácidas) o demasiado maduras (alcohólicas) afecten el sabor final.
Clasificación y limpieza

Objetivo: eliminar defectos y residuos.

  • Las cerezas flotan en tanques de agua: las cerezas maduras se hunden, mientras que las defectuosas flotan y se eliminan.
  • La clasificación manual adicional elimina cualquier suciedad, ramitas o fruta verde para mantener la limpieza y la calidad.
Pulpa

Objetivo: Quitar la piel de las judías.

  • Las cerezas se introducen en una máquina despulpadora que elimina la piel exterior (exocarpio) dejando intacto el mucílago pegajoso.
  • Un despulpado adecuado garantiza un daño mínimo a los granos preservando al mismo tiempo su calidad.
Fermentación

Objetivo: Descomponer el mucílago pegajoso.

  • Los granos con mucílago se colocan en tanques de fermentación durante 12 a 72 horas.
  • La fermentación puede realizarse con o sin agua, dependiendo de la región y el perfil de sabor deseado.
  • Los productores supervisan el proceso de cerca para evitar la fermentación excesiva, que puede introducir sabores ácidos o desagradables.
Lavado

Objetivo: Asegurarse de que los granos estén completamente limpios.

  • Después de la fermentación, los granos se lavan cuidadosamente en canales o tanques de agua.
  • Los granos más pesados ​​y de mayor calidad se hunden, mientras que los defectuosos flotan y se eliminan.
  • Se pueden utilizar máquinas fregadoras para eliminar por completo el mucílago residual, garantizando así un perfil de taza limpio y vibrante.
El secado

Objetivo: Estabilizar la humedad para un almacenamiento seguro.

  • Los frijoles se esparcen en capas finas en camas elevadas, patios o en secadores mecánicos, dependiendo del clima.
  • El giro regular evita el moho y garantiza un secado uniforme.
  • Los granos se secan hasta alcanzar un contenido de humedad del 10-12% durante 7 a 20 días, dependiendo del método utilizado.
Descascarillado

Objetivo: Exponer los granos de café verde.

  • El pergamino seco (endocarpio) se retira utilizando una máquina descascaradora, revelando los granos de café verde.
  • Los granos defectuosos restantes se eliminan mediante clasificación manual o máquinas clasificadoras de color para lograr uniformidad.
Almacenamiento

Objetivo: Preservar la calidad antes de exportar o tostar.

  • Las judías verdes se almacenan en bolsas de yute revestidas con GrainPro u otros revestimientos herméticos para protegerlas de la humedad, las plagas y la contaminación.
  • Un almacenamiento adecuado garantiza que el café conserve su perfil de sabor limpio y brillante hasta que esté listo para su uso.